Se conoce como terapia visual aquel conjunto de ejercicios cuyo objetivo es mejorar la función del sistema visual como, por ejemplo, la movilidad ocular, la capacidad de enfocar a diferentes distancias o la coordinación eficiente y cómoda de ambos ojos. Estos procedimientos tienen una base neurofisiológica de evidencia científica y, por lo tanto, su viabilidad y eficiencia queda completamente avalada para su práctica y aplicación clínica.
Posicionamiento en contra
Ante la proliferación, en los últimos años, del uso de terapias visuales alternativas como opción para abordar disfunciones ópticas y funcionales del sistema visual, el Col·legi Oficial d’Òptics Optometristes de Catalunya (COOOC) ha elaborado un manifiesto en el cual se posiciona en contra de dicha práctica. Rechaza, así, su uso y aplicación puesto que carece de apoyo científico y base clínico teórica remarcando que no tienen el aval académico de las instituciones colegiales.
Base científica como factor diferencial
En el ámbito de la óptica oftálmica y de la optometría, los conocimientos actuales sobre la visión, sus alteraciones, así como su tratamiento, van mucho más allá del modelo clásico restringido a las alteraciones ópticas oculares. Es por esta razón que, sí se pueden tratar y resolver muchas disfunciones visuales con programas de terapia visual o herramientas ópticas específicas, pero siempre y cuando estén abordadas desde la perspectiva de la evidencia científica y del conocimiento científico por parte de los profesionales competentes.
Profesionales avalados
Los únicos profesionales capacitados para evaluar y tratar disfunciones visuales, a nivel académico, legal y profesional son los ópticos optometristas, especialistas en disfunciones ópticas y funcionales del sistema visual y los médicos-oftalmólogos, especialistas en enfermedades y lesiones oculares.
En definitiva, desde el COOOC se alerta que las terapias visuales alternativas basadas en ejercicios o técnicas de relajación no eliminan las enfermedades oculares ni las disfunciones visuales y, por lo tanto, se hace énfasis en que únicamente los profesionales de la visión, con plena garantía en su formación universitaria y bajo el amparo del ejercicio profesional colegial, pueden valorar las posibilidades reales de mejora estructural y funcional.
Manifiesto del Col.legi Oficial d´Òptics de Catalunya respecto al uso de pseudoterapias visuales
“Desde el COOOC, queremos manifestar nuestro posicionamiento en contra del uso de pseudoterapias visuales como alternativas para abordar disfunciones ópticas y funcionales del sistema visual”.
¿Qué son las terapias visuales?
Se conoce como terapia visual aquel conjunto de ejercicios cuyo objetivo es mejorar la función del sistema visual como, por ejemplo, la movilidad ocular, la capacidad de enfocar a diferentes distancias o la coordinación eficiente y cómoda de ambos ojos. Estos procedimientos tienen una base neurofisiológica de envidencia científica y, por lo tanto, su viabilidad y eficiencia queda completamente avalada para su práctica y aplicación clínica.
Ante este principio exponemos que:
Rechazamos el uso y la aplicación de pseudoterapias visuales sin ningún apoyo científico ni base clínico-teórica. Estas prácticas no constan como acreditadas en ningún centro universitario oficial y, por lo tanto, tampoco tienen el aval académico de las instituciones colegiales.
En el ámbito de la óptica oftálmica y de la optometría, los conocimientos actuales sobre la visión, sus alteraciones, así como su tratamiento, van mucho más allá del modelo clásico restringido a las alteraciones ópticas oculares. Es por esta razón que, podemos decir que sí se pueden tratar y resolver muchas disfunciones visuales con programas de terapia visual o herramientas ópticas específicas, pero siempre y cuando estén abordadas desde la perspectiva de la evidencia científica y del conocimiento práctico por parte de los profesionales competentes.
Los únicos profesionales capacitados para evaluar y tratar disfunciones visuales, a nivel académico, legal y profesional son los ópticos optometristas, especialistas en disfunciones ópticas y funcionales del sistema visual y los médicos-oftalmólogos, especialistas en enfermedades y lesiones oculares o de vías ópticas.
Conclusiones
Alertamos, por tanto, que las terapias visuales alternativas basadas en ejercicios o técnicas de relajación no eliminan las enfermedades oculares ni las disfunciones visuales y, por lo tanto, se hace énfasis en que únicamente los profesionales de la visión, con plena garantía en su formación universitaria y bajo el amparo del ejercicio profesional colegial, pueden valorar las posibilidades reales de mejora estructural y funcional.